| Roland Diethart, Johannes Eder, Wolfgang Perner, Juergen Pinter, Martin Tauber y Wolfgang Rottmann, deportistas de esquí de fondo y biatlón, "estarán excluidos de tomar parte en cualquiera de los Juegos Olímpicos del futuro", así como en cualquier actividad que requiera acreditación del COI, lo que les impide ser atletas y entrenadores. Es lo que ha decidido hoy el Comité Olímpico Internacional (COI) , durante la reunión de su junta directiva en Pekín. Estos seis atletas austríacos se doparon en los JJOO de Turín 2006 y ahora están suspendidos de por vida. La decisión ha sido aprobada por la Comisión Disciplinaria, creada para investigar este escándalo en febrero de 2006, y compuesta por Sergei Bubka, Thomas Bach y Denis Oswald. El Comité Olímpico Internacional (COI) ha decidido hoy, durante la reunión de su junta directiva en Pekín, suspender de por vida a seis atletas austríacos por evidencias de dopaje en los Juegos de Invierno de Turín 2006. Durante los Juegos de Turín, la policía italiana realizó redadas en los apartamentos de los atletas donde hallaron diferentes tipos de material dopante que fue analizado, después de lo cual las autoridades italianas enviaron un informe al COI, que decidió crear la Comisión Disciplinaria. "El informe mostró muy claramente que una gran cantidad de material médico era usado por los atletas: soluciones salinas, material para hacer análisis de hemoglobina, bolsas para recoger sangre y hacer transfusiones, pañuelos con sangre, aparatos para comprobar el grupo sanguíneo", ha explicado Thomas Bach. "Evaluando todo el material y las explicaciones de los atletas llegamos a la conclusión de que habían violado las reglas del COI al poseer aparatos médicos. Esta posesión es suficiente para constituir violación según las reglas del COI", ha añadido. La dura sanción marca un importante precedente porque nunca antes el COI había decidido sancionar por dopaje sin pruebas producto de los test. "La posesión es suficiente para violar las reglas, pero lo que hace a este caso distintivo son las circunstancias. Tienes que imaginar a atletas viviendo en habitaciones rodeados de test de sangre y aparatos. Es casi imposible o improbable que no sepan qué está pasando", ha añadido Bach para explicar la decisión. "Si viven juntos, entrenan juntos, llegas a la conclusión de que sabían qué estaba pasando y que incluso colaboraron en la manipulación. Fue utilizado por diferentes atletas. Fue utilizado al menos 59 veces durante los Juegos. Se puede llegar a conclusiones", ha explicado antes de añadir que los atletas congelaban la sangre con técnicas avanzadas. "Algunos miembros del equipo australiano fueron parte de un incidente durante los Juegos de Salt Lake City 2002 y fueron sancionados por varios meses. Este tipo de comportamiento constituye una ofensa adicional" ha continuado Bach. "Este tipo de conspiración, pensamos que requiere una sanción severa", ha concluido. Bach ha explicado también que los atletas aún tendrán una nueva oportunidad de ser escuchados el próximo mes de mayo, como lo fueron anteriormente, a veces a través de sus abogados. En un comunicado, el COI repitió la afirmación de Bach de que "la lucha contra el dopaje es de alta prioridad para el COI" y que "la decisión de hoy muestra que el COI no tolerará violaciones del código contra el dopaje y que concentrará esfuerzos entre gobiernos y el mundo del deporte, actuando en sus respectivos papeles para combatir el dopaje en el deporte. El COI, por la juventud No ha sido lo único que ha decidido hoy el COI. En la reunión de su junta directiva en Pekín, se ha aprobado crear los Juegos Olímpicos de la Juventud, que como sus "hermanos mayores" tendrán versión de verano e invierno y comenzarán en el año 2010. "Serán vocacionales, por supuesto, pero la principal meta no es la competición, la principal meta es impulsar la educación en los valores olímpicos: amistad profunda, no violencia, rechazo de cualquier tipo de dopaje", ha explicado el presidente del COI, el belga Jaques Rogge. En estos Juegos juveniles participarán adolescentes de entre 14 y 18 años, que competirán en distintas disciplinas deportivas, "en diferentes categorías según la edad", ha especificado Rogge. "El programa deportivo se establecerá en consonancia con las federaciones internacionales. Y estará abierto, pero será limitado, porque no queremos superar los 3.000 atletas en los Juegos de verano ni los 1.000 en los de invierno". El COI ha anunciado que los primeros JJOO de Verano se celebrarán en 2010, y los primeros de Invierno en 2012, y que durarán entre siete y diez días, algo más largos los de verano a causa del mayor número de atletas y pruebas. Su estructura será similar en muchos aspectos a la de los JJOO actuales, con "una ambiente olímpico total, con atletas acomodados en la Villa Olímpica, todo el protocolo de la llama, su antorcha". |
lunes, 7 de mayo de 2007
Dopaje 2007
Medallas de invierno
Las 25 medallas de la delegación estadounidense, nueve de ellas de oro, significan su mejor resultado en unos Juegos de Invierno lejos de territorio americano, sin embargo, la abundancia no se ha traducido en grandes hazañas y ha quedado huérfana de héroes. Paradojicamente, Estados Unidos figura segunda en el medallero por detrás de Alemania, mejor que en Salt Lake City donde, con un récord de 34 preseas, ocuparon la tercera posición tras Noruega (primera) y Alemania (segunda).
Deportes tan modernos como el snowboard y el esquí artístico han salvado la participación estadounidense con una aportación de ocho medallas: tres de oro, otras tantas de plata y dos de bronce. Mención especial merece la doble corona olímpica masculina y femenina en 'half pipe' conseguida por Shaun White y Hannah Teter.
En esquí alpino, el rotundo fracaso de Bode Miller al marcharse de vacío tras su participación en cinco pruebas y la mala suerte de Lindsey Kildow (con un accidente en el entrenamiento del descenso) fueron compensadas con las sorprendentes victorias de dos jóvenes promesas. Ted Ligety maravilló en la combinada y Julia Mancuso sobrevivió a las favoritas en el eslalon gigante.
El hielo suministró un importante registro en el medallero tanto en el circuito de velocidad, con Chad Hedrick, Joey Cheek y Shani Davis, que entró en la historia como el primer atleta negro en conseguir una oro individual con su victoria en los 1.000 metros, como en pista corta con Apolo Anton Ohno (oro y bronce)
Esta colección de medallas ha sido menos rica que la anunciada. Chad Hedrick pecó de pretencioso al apuntar al récord de Eric Heiden en Turín, quédandose en tres metales, uno de cada color, muy lejos de los cinco oros del estadounidense en Lake Placid 1980. La patinadora Sasha Cohen dejó pasar la oportunidad de convertirse en campeona olímpica al caerse en dos ocasiones, mientras que Johny Weir no llegó a pisar el podio. Estados Unidos, país aficionado a crear héroes envueltos en sus barras y estrellas se ha quedado sin mitos que venerar
En lugar de rey y reina en los Juegos, los telespectadores estadounidenses han podido contemplar a un Bode Miller más en forma en sus aventuras nocturnas que sobre los esquís y los fracasos de los dos equipos de hockey, en particular en chicos, que salieron por la puerta de atrás en cuartos de final, curiosamente el 22 de febrero, fecha emblemática del 'milagro sobre hielo'.
En el mismo capítulo de decepciones, hubo peleas en la distancia entre Chad Hedrick y Shani Davis, el exceso de confianza del 'snowboarder' Lindsey Jacobellis, quedándose sin oro en el cross por una acrobacia inútil. Y para coronar el despropósito, el vergonzoso comportamiento de esquiador artístico Jeret Peterson, expulsado de Turín después de pelearse borracho con un compañero en las calles de Sauze de Oulx.
Medallas de invierno
Las 25 medallas de la delegación estadounidense, nueve de ellas de oro, significan su mejor resultado en unos Juegos de Invierno lejos de territorio americano, sin embargo, la abundancia no se ha traducido en grandes hazañas y ha quedado huérfana de héroes. Paradojicamente, Estados Unidos figura segunda en el medallero por detrás de Alemania, mejor que en Salt Lake City donde, con un récord de 34 preseas, ocuparon la tercera posición tras Noruega (primera) y Alemania (segunda).
Deportes tan modernos como el snowboard y el esquí artístico han salvado la participación estadounidense con una aportación de ocho medallas: tres de oro, otras tantas de plata y dos de bronce. Mención especial merece la doble corona olímpica masculina y femenina en 'half pipe' conseguida por Shaun White y Hannah Teter.
En esquí alpino, el rotundo fracaso de Bode Miller al marcharse de vacío tras su participación en cinco pruebas y la mala suerte de Lindsey Kildow (con un accidente en el entrenamiento del descenso) fueron compensadas con las sorprendentes victorias de dos jóvenes promesas. Ted Ligety maravilló en la combinada y Julia Mancuso sobrevivió a las favoritas en el eslalon gigante.
El hielo suministró un importante registro en el medallero tanto en el circuito de velocidad, con Chad Hedrick, Joey Cheek y Shani Davis, que entró en la historia como el primer atleta negro en conseguir una oro individual con su victoria en los 1.000 metros, como en pista corta con Apolo Anton Ohno (oro y bronce)
Esta colección de medallas ha sido menos rica que la anunciada. Chad Hedrick pecó de pretencioso al apuntar al récord de Eric Heiden en Turín, quédandose en tres metales, uno de cada color, muy lejos de los cinco oros del estadounidense en Lake Placid 1980. La patinadora Sasha Cohen dejó pasar la oportunidad de convertirse en campeona olímpica al caerse en dos ocasiones, mientras que Johny Weir no llegó a pisar el podio. Estados Unidos, país aficionado a crear héroes envueltos en sus barras y estrellas se ha quedado sin mitos que venerar
En lugar de rey y reina en los Juegos, los telespectadores estadounidenses han podido contemplar a un Bode Miller más en forma en sus aventuras nocturnas que sobre los esquís y los fracasos de los dos equipos de hockey, en particular en chicos, que salieron por la puerta de atrás en cuartos de final, curiosamente el 22 de febrero, fecha emblemática del 'milagro sobre hielo'.
En el mismo capítulo de decepciones, hubo peleas en la distancia entre Chad Hedrick y Shani Davis, el exceso de confianza del 'snowboarder' Lindsey Jacobellis, quedándose sin oro en el cross por una acrobacia inútil. Y para coronar el despropósito, el vergonzoso comportamiento de esquiador artístico Jeret Peterson, expulsado de Turín después de pelearse borracho con un compañero en las calles de Sauze de Oulx.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)